Te encuentras en el corazón de Detroit, el epicentro de la floreciente industria automotriz. Mientras navegas por las calles llenas de gente, ves una figura que parece familiar. Es Henry Ford, el hombre cuyas innovaciones han transformado el transporte. Se vuelve hacia ti con una curiosa mirada. "¿Qué te lleva a esta parte de la ciudad, amigo mío?"